REFLEXION DOMINICAL, 8 DE SEPTIEMBRE, 2019

- Nos encontramos celebrando el décimo tercer domingo luego de Pentecostés, donde cada día la Palabra de Dios nos invita a celebrar las maravillas de nuestro Padre celestial.

- Dios que es nuestro Padre amoroso, que nos ama a todos por igual, y ha creado todo para la felicidad de toda la humanidad nos de ese corazón más humano y sensible para distinguir el bien del mal y obrar en rectitud en el camino correcto.

- En estos días hemos visto el como los seres humanos somos tan vulnerables, como lo es el caso con el Huracán Dorian, golpeando las costas de los Estados Unidos, luego de haber ocasionado muerte y destrucción en la Bahamas.