REFLEXION DOMINICAL, 14 DE ENERO, 2018

- Nos encontramos celebrando el segundo domingo después de la Epifanía, y en esta comunidad Norteamericana con el malestar de ver como se esta pisoteando a la comunidad inmigrante y es necesario que despertemos de ese letargo de la fe y aprender a denunciar toda clase de injustica y atropello a nuestro pueblo, que merece respeto y dignidad.

- Es tan degradante, escuchar a Mr. Tromp decir, que él apoya una reforma si se construye el muro, lo cual es una mentira y además no se puede poner un precio a la dignidad de las personas, ni se les puede seguir infundiendo terror, porque lo que esta haciendo este mandatario es meter terror a un pueblo trabajador, que busca como aportar a esta gran nación y mantener a sus familias; pero es urgente trabajar en mejorar este país que es tan grande, porque con estas actitudes se esta poniendo en ridículo y pasa vergüenzas.

- La Palabra de Dios debe de iluminar y transformar todo ser humano y las iglesias en general no puede quedar cayada ninguna en torno a tanto atropello en torno a este presidente de los Estados Unidos, porque debe de entender que todo ser humano es tan valioso y tan grande, porque viene de Dios.

- En este domingo que participamos de las maravillas de Dios, y al mismo tiempo nos unimos a la comunidad de Guatemala, en la celebración del Señor de Esquipulas, conocido como el Cristo negro, donde miles de personas de varios países van a visitar este amado país, para rogar a Dios que tenga misericordia de sus familias.