REFLEXION DOMINICAL, 22 DE ABRIL, 2018

- En la cuarta semana de Pascua, Dios nos invita a tener una mayor cercanía con él, sabiendo que es nuestro pastor y que es el que da la vida por nosotros, para que tengamos vida en plenitud.

- Este domingo es para examinar, como los falsos gobernantes están aprovechando y robando al pueblo que los ha elegido, a los malos maestros que no cuidan de sus alumnos, y sobre todo de los pastores y sacerdotes con obispos que en lugar de ser buenos pastores son asalariados y socios del lobo que devora el rebaño del pueblo de Dios.

- Hoy en la actualidad habemos cantidad de sacerdotes que somos malos pastores, hay reverendos que solo viven del salario y cantidad de obispos funcionarios, en verdad se necesita pastores, capaces de dar la vida, de acompañar al pueblo en sus necesidades, no solo enseñarle a rezar, sino a ser solidarios y vivir en la justicia, sobre todo con el pueblo pobre marginado, los inmigrantes, no solo echarse el dinero al bolsillo de los pobres, y también denunciar las guerras, las invasiones, y que no hayan gobiernos falsos.