REFLEXION DOMINICAL, 6 DE ENERO, 2019

- En este domingo en el que nos congregamos como esa comunidad de fe y amor, con la misma esperanza de saber que el Dios vivo nos ha dado a su amado Hijo Jesucristo para ser rescatados y vivir en esa libertad que solo viene de él.

- Al celebrar la fiesta de la Epifanía o día de los Tres Reyes como se le conoce en el lenguaje popular, estamos cerrando ese bello tiempo de navidad, donde todos nos hemos gozado con cantos llenos de ternura y que nos han llevado a sentir la presencia del Hijo de Dios que ha tomado carne en el Seno virginal de María de Nazaret y que sin despreciar a nadie ha caminado con nosotros enseñando como ser fieles a la voluntad del Padre.

- Epifanía o manifestación de Dios a todos los pueblos, por eso mismo es que vienen estos personajes que conocemos como reyes, pero es Dios anunciando a los pueblo que la salvación es para todos los que lo buscan de todo corazón y le reconocen como Señor de vivos y muertos, para adorarle y doblarle la rodilla, sabiendo de que sólo en él hay salvación; pero que no podemos mezclar lo bueno con lo malo, o la religión con la política, sino que la religión debe anunciar y denunciar toda clase de atropello por la liberación del pueblo de Dios.