REFLEXION DOMINICAL, 10 DE FEBRERO, 2019

- Hoy celebramos el quinto domingo después de la Epifanía, donde Dios nos invita a ver que clase de vida religiosa es la que practicamos y como es nuestro obrar en el seguimiento a él, en verdad el ser que sigue a Dios le sigue en fidelidad, hasta dando la vida, como la dieron los grandes profetas y el mismo Cristo, que también nos invitó a cargar con su cruz...

- La situación en torno a la hermana Venezuela sigue, todo por las ideas descabelladas de fuerzas extranjeras, que son celosas que nadie pase ni por su territorio, pero ellos como ídolos del poder destructor se ven con autoridad de imponer y quitar presidentes, y vamos a las los perversos del poder que lo único que les interesa es las ganancias sin importar la dignidad del pueblo es donde todo cristiano no puede callar a las injusticias.

- Durante esta semana han pasado varios acontecimientos, como el discurso del presidente de los Estados Unidos de Norte América que sigue con esa carga de energía tan negativa y con ese espíritu de soberbia y superioridad. También se esta hablando de ayuda a Venezuela por los países que han sido los que han conquistado, invadido la mayor parte de los territorios pobres hoy que antes estaban llenos de recursos naturales y con su cinismo de democracia quieren imponer a un ser que se esta prestando a ese juego, donde a ellos no les gustaría el presidente de su parlamento se auto proclamara presidente. Además quieren dar ayuda llevando cargamentos, como si en verdad fueran buenos, queriendo poner una curita, donde ellos son los culpables luego de hacerle una gran herida a esa gran nación, que los importante es que le devuelvan su dinero y le quiten todo bloqueo y se pueda desarrollar con dignidad, no como un limosnero que quieren hacer ver al país.